Displasia de Cadera
***Rollmar*** Criadores de Labrador en Malaga
Instalaciones
Nuestros chicos
Nuestras chicas
Camadas 2008!!
Genética del Color
Estandar del Labrador Retriever
Displasia de Cadera
Temperamento y aptitudes
Historia del Labrador
Handling. Mostrar al perro
Sus nuevas familias
Labradores en adopción
Diez Deseos
Album de fotos
Conocimientos básicos que debemos saber.
imagen
Según: JOSEP FONT GRAU, ( Doctor en Veterinaria)
Miembro del Grupo GEVO (Grupo de Especialistas Veterinarios en Ortopedia)
del CANIS HOSPITAL VETERINARI (Girona)

NOMENCLATURAS:
Displasia de cadera (D. C.)
dis = anormal, plasia = formación ): significa una formación anómala en la articulación de la cadera. Aunque fue descrita en el perro en el año 1935, actualmente sigue constituyendo un reto tanto para veterinarios como para criadores.

ANATOMIA DE LA CADERA
imagen
imagen


La articulación de la cadera está constituída por la relación entre el fémur con el coxal y los músculos y ligamentos que rodean dichas estructuras. El coxal está formado por tres huesos: ilion, isquion y pubis, los cuales convergen para formar la cavidad acetabular que se sitúa ventralmente al ilion. La cabeza femoral se articula en el acetábulo. El contacto entre las superficies articulares debe ser uniforme y homogéneo. El ligamento redondo y la cápsula articular mantienen la cabeza femoral en íntimo contacto con la cavidad acetabular.

CONCEPTO ACTUAL

Desde el año 1966 se sabe que a diferencia del hombre, la displasia de cadera en el perro es una afección hereditaria y no congénita : el perro no nace con D.C., sinó que factores ambientales, alimentarios, exceso de ejercicio, etc, unidos a un importante componente hereditario, son los responsables del desarrollo de la D.C. en el animal. El resultado es una falta de congruencia entre el acetábulo cotíleo y la cabeza femoral. Esta falta de concordancia puede ser debida a un desarrollo insuficiente del acetábulo, o a una mala orientación del mismo, de forma que no cubre suficientemente la cabeza femoral (displasia acetabular), o bien a una orientación incorrecta de la cabeza femoral (displasia femoral ), o a una combinación de las dos. La pérdida de contacto entre cabeza femoral y acetábulo provoca laxitud coxo-femoral e inestabilidad articular, que es el origen del posterior desarrollo de osteoartrosis


INCIDENCIA


Ha sido descrita en más de 70 razas de perros e incluso en el gato persa, afectando con mayor incidencia a las razas grandes y gigantes, aunque tambien se da en perros de pequeño tamaño como el Shi-Tzu, Cavalier King Charles....Hay razas especialmente afectadas como el San Bernardo y el Bullmastiff. En un 90% de los casos afecta a ambas caderas y es la causa más frecuente de artrosis de la cadera. La incidencia real varía mucho en función de la raza. Generalmente se toman como datos de referencia los de la O. F. A. ,(Orthopedic Foundation for Animals - U. S. A. ) , que desde 1966 en que fue constituída, ha evaluado cerca de 500.000 radiografías de displasia. Datos recientes de algunas razas son :

RAZA % DISPLASIA



San Bernardo 40

Bullmastiff 30

Golden Retriver 23

Rottweiler 23

Setter Gordon 23

Chow-Chow 22

Schnauzer Gigante 22

Setter Inglés 22

Pastor Alemán 21

Bouvier Flandes 19

Shih-Tzu 17

Boxer 15

Labrador 14

Setter Irlandés 14

Alaska Malamute 13

Samoyedo 12

Schnauzer Medio 10

Pointer 9

Cocker 8

Pinscher 7

Dálmata 6

Pastor Belga 3

Husky Siberiano 2


ETIOPATOGENIA



FACTOR HEREDITARIO



La D.C. es una dolencia multifactorial en la que intervienen tanto factores tanto de caracter hereditario como ambientales. Algunos de dichos factores se conocen pero otros no, lo que complica enormemente el control de la misma. Se sabe que la D.C. tiene un fuerte componente hereditario. El índice de heredabilidad para la displasia se establece en 0.4 - 0.6 para el Pastor Alemán y de 0.8 para el Samoyedo, es decir varía en función de la raza y tambien existe variabilidad en función de las camadas estudiadas. Esto se debe a que intevienen muchos genes ( enfermedad poligénica ). El índice varía de 0 a 1. Cuanto mas grande es su valor, menos intervienen los factores ambientales en la expresión anatómica de la enfermedad; dicho de otra forma, cuanto mas alto sea el índice de heredabilidad, mas éxito tendremos con la selección génetica ya que en este caso la relación entre el fenotipo ( lo que manifiesta el animal ) y el genotipo ( lo que es portador el animal pero no manifiesta) son mas estrechas y significativas.

Un perro displásico tiene necesariamente genes de displasia. Recíprocamente, un perro sin estos genes no es displasico. Una lógica tan obvia se complica si consideramos que animales con una radiografía normal, libre de displasia (fenotipo), no excluye que sean genotípicamente portadores del carácter displasico sin manifestarlo, y por tanto, poderlo transmitir a la descendencia, lo que complica enormemente su erradicación.


FACTOR ALIMENTACION


Un exceso de alimentación ligado generalmente al hábito de ingesta "ad libitum" influye sobre la velocidad de crecimento del animal. Un animal joven con la arquitectura ósea aún no compacta que ha de soportar un peso excesivo, será mas propenso a desarrollar D.C. . Debe evitarse una alimentación con un exceso de proteínas, calorías, calcio, anabolizantes, etc., sobretodo en la edad de máximo crecimiento : entre los 3 y 8 meses de edad. Un estudio reciente hecho sobre Labrador Retrriever alimentados con un 25% menos que otro grupo de control, desarrollaron displasia en un índice significativamente menor, lo que lleva a concluir que se puede disminuir la tasa de displasia reduciendo la velocidad de crecimiento. También se ha demostrado que los cachorros que a los 2 meses de edad presentan un peso superior al que les corresponde, presentan un mayor índice de displasia a la edad adulta.



FACTOR EJERCICIO


Ejercicios violentos en un animal joven incrementan la laxitud articular. Si el contacto de la cabeza femoral con el acetábulo no es homogéneo y congruente, el exceso de laxitud funcional al apoyar, conlleva a una lesión del cartílago que inevitablemente desarrollará osteoartrosis. Un estudio experimental demostró que colocando cachorros de razas predispuestas a D.C. en habitáculos de 1-2 m2 durante los 6 primeros meses de vida no desarrollaron displasia. Lógicamente, por razones de desarrollo emotivo del perro, este método es inviable . Un ejercicio moderado que permita un desarrollo muscular apropiado incrementa la estabilidad articular y ayuda a prevenir la displasia.

FACTOR DESARROLLO

Hay teorías que relacionan la D.C. con un desarrollo anómalo entre la masa muscular pélvica y el desarrollo óseo , en el sentido que los músculos pélvicos se desarrollan demasiado lentamente para mantener la estabilidad de la articulación, lo que explicaría la alta incidencia de D.C. en animales con poca masa pélvica como el Labrador. Esto estaría en contradicción con la alta incidencia de D.C. que presentan animales con gran desarrollo muscular como el Rottweiller. Posiblemente la poca masa muscular sería el resultado de la displasia y no la causa.

Por otro lado, existen importantes variaciones raciales que determinan diferentes índices de displasia en animales con desarrollos ponderales similares: la grupa caída del Pastor Alemán acentúa mas las fuerzas que recaen sobre el acetábulo, la importante laxitud articular del Labrador, la orientación y profundidad del acetábulo, mas cóncavo en el Boxer que en el Pastor Alemán, la mala orientación de la cabeza femoral en las razas gigantes, con un ángulo cérvico-diafisario muy abierto, como los Mastines, Dogos y San Bernardos propensos a desarrollar displasia femoral.


FACTORES HORMONALES

La D.C. afecta por igual a machos y hembras. No es aconsejable someter a una hembra en celo a una radiografía dignóstica de displasia, ya que la fase estrogénica relaja las uniones ligamentosas e incrementa la laxitud articular, lo que podría conducir a un falso dignóstico.


SINTOMAS CLINICOS


Los síntomas clínicos de la displasia de cadera son muy variables, desde ligeras cojeras, paso anormal , juntar los corvejones, dificultad de levantarse, dificultad de subir escaleras, etc., hasta animales totalmente inválidos.

No existe correlación entre los signos radiológicos y los síntomas clínicos: algunos animales con displasia grave pueden mostrarse asintomáticos en tanto que otros con displasia menos severa pueden presentar síntomas graves e incluso invalidantes.

Clásicamente se distinguen dos grupos de animales con sintomatología de displasia:

-Animales jovenes de 5 meses al año de edad, que manifiestan un paso anómalo con cojeras mas o menos intermitentes y transitorias. Este hecho se correspondería con la existencia de microfracturas dolorosas que acontecen sobretodo en el borde acetabular como consecuencia de la laxitud articular. La rápida osificación de las mismas conlleva a la desaparición del dolor y de la cojera.

-Un segundo grupo estaría representado por animales adultos, sobretodo a partir de 5-7 años, presentando cojeras después de un ejercicio violento, a veces relacionadas con el frío, y presentando una reducción de la cinética de la articulación , hechos relacionados con lesiones irreversibles de osteoartrosis a nivel articular.

DIAGNOSTICOS

DIAGNOSTICO CLINICO



Dada la gran variedad de sintomatología, el diagnóstico verdadero de la displasia recae en la radiografía. En animales jóvenes se puede intentar un diagnóstico precoz de la laxitud articular mediante el signo de Ortolani: colocando el animal en decúbito lateral se presiona la rodilla en dirección al trocánter, lo que facilita la luxación de la cabeza femoral. Manteniendo la presión, se mueve la extremidad hacia afuera(abducción) lo que provoca la recolocación de la cabeza femoral al interior del acetábulo. En cachorros con laxitud articular (predisposición a displasia), se nota un chasquido al recuperar la cabeza femoral su posición normal. El valor diagnóstico es discutible:

-Si es positivo, el animal generalmente será displásico.

-Si es negativo, la duda persiste.

El signo de Bardens, también se utiliza para detectar de manera precoz un exceso de laxitud articular en cachorros. Consiste en intentar separar la cabeza femoral del acetábulo mediante una fuerza de abducción alta, con el animal posicionado lateralmente. Estas pruebas deben realizarse bajo sedación o anestesia. Un estudio realizado sobre el Pastor Alemán reveló que un 75 % de los animales positivos a estas pruebas eran displásicos a la edad adulta, y que un 45 % de animales con laxitud articular normal a los 3 meses de edad, eran displásicos a la edad adulta.



DIAGNOSTICO RADIOLOGICO



El examen radiológico es actualmente el único medio de diagnosticar la displasia de cadera. La edad mínima para una correcta valoración es de 2 años en razas grandes y de 3 años en razas gigantes. En el Pastor Alemán, por ejemplo, la fiabilidad de la detección radiográfica es del 16% a los 6 meses de edad, del 70% al año de edad, 82% al año y medio y del 95% a los 2 años de edad.

La técnica radiológica estandarizada y aceptada universalmente requiere la sedación o anestesia del animal, colocándolo en posición de decúbito dorsal con las extremidades extendidas, paralelas y sometidas a rotación interna, de modo que las rótulas se sitúen sobre la tróclea femoral. La simetría debe ser perfecta, de lo contrario la imagen radiológica puede inducir a error. La anatomía radiológica normal de una cadera conlleva:

-la amplitud del espacio articular debe ser uniforme a lo largo del 1/3 dorsal de la articulación.

-La cabeza femoral debe ser esférica y lisa con buena congruencia con el acetábulo.

-Cuello femoral bien definido.

-Ausencia de cambios degenerativos.

Con el fin de objetivar y cuantificar la lectura de la radiografía, se utilizan diferentes medidas coxométricas. Las mas utilizadas son : el ángulo de Norberg y el recubrimiento acetabular. En el primero, una línea une los dos centros de las cabezas femorales y otra línea va del centro femoral tangente al borde acetabular real. Cualquier ángulo menor de 105º indica subluxación . En cuanto al recubrimiento acetabular, éste debe ser como mínimo del 50%.Cuanto mas alto es el porcentaje de recubrimiento, mas congruente es la articulación.

La clasificación de los grados de displasia varía en función de los países. La clasificación aceptada en nuestro país es la propuesta por la Comisión Internacional de Displasia de la F. C. I. (Federacion Canina Internacional) :



A.-Libre de displasia. Apto para la cría.

B.-Forma de transición. Apto para la cría

C.-Ligera displasia. Se recomienda radiografía posterior 8 meses

después.

D.-Displasia mediana. No apto para la cría.

E.-Displasia grave .No apto para la cría.



La O. F. A., por ejemplo, utiliza una escala con 7 clasificaciones : normal (excelente, buena , leve), forma de transición y displásicos (ligera, media, grave).


NUEVAS PERSPECTIVAS EN EL DIAGNOSTICO DE DISPLASIA


La posición radiológica estandarizada universalmente para el diagnóstico de displasia tiene serios inconvenientes : a partir de los trabajos de Madsen y Slavastoja en 1991 ,quedó demostrado que el grado de subluxación es significativamente diferente en perros anestesiados o no. Por otro lado, la radiografía representa una imagen de la cadera captada en un corto espacio de tiempo ( décimas de segundo ) que es la duración del disparo radiológico, y no contempla ni el contexto clínico ni la laxitud articular. Se sabe que la laxitud es la causante de la sinovitis reaccional y la posterior osteoartrosis. Por razones anatómicas (orientacion de las fibras de la capsula articular ) la posición estándar con extensión forzada de los miembros posteriores no evidencia la laxitud articular. Por todo ello y con el propósito de poder realizar un diagnóstico de displasia de forma mas precoz y mas fiable, se están ensayando nuevos métodos de diagnóstico.

Uno de los mas prometedores es la correlación que existe en el Pastor Alemán entre el retraso de aparición del núcleo de osificación epifisaria de la cabeza femoral y el posterior desarrollo de displasia.

Otra técnica en estudio consiste en el examen ecográfico de la cadera del cachorro con el animal de pie.

Un método de diagnóstico precoz que identifica y cuantifica la laxitud articular, ha sido puesto a punto por la Universidad de Pennsylvana (U.S.A). : PennHIP (Pennsylvania Hip Improvement Program ): se toman 2 radiografías con el animal anestesiado y con los fémures en una posición "neutra " . La primera radiografía en compresión con las cabezas femorales introducidas en los acetábulos mediante presión en el gran trocánter. La segunda radiografía se toma con los fémures en distracción mediante una cuña que desplaza lateralmente los fémures . Ambas radiografías se correlacionan matemáticamente. El grado de desplazamiento femoral ( laxitud articular ) se cuantifica con un índice, de manera que un fémur totalmente luxado tendría un índice de laxitud de 1 , en tanto que una cadera perfecta, sin laxitud , daría un índice de 0. Indices menores de 0.3 no desarrollan osteoartritis . Otra ventaja de este método es su fiabilidad desde la edad de 4 meses , lo que supone una sensible mejora sobre el método estándar, que requiere como mínimo que el animal tenga un año de edad . El inconveniente mas importante del método es que no es tan facilmente estandarizable como la técnica convencional, y que el índice de laxitud "fisiológico" varía en función de las razas .

Por último, el desarrollo en la elaboración de mapas genéticos permitirá en un futuro más o menos próximo detectar los animales portadores de los genes displásicos.



TRATAMIENTOS



TRATAMIENTO CONSERVADOR



Persigue la prevención de la lesión cartilaginosa articular en el animal joven, y el alivio del dolor secundario a cambios osteoartrósicos en el adulto. Clásicamente se ha aconsejado ejercicio moderado y control del peso como pautas a seguir para reducir la incidencia de displasia. Deben evitarse los ejercicios bruscos en animales en crecimieto, ya que de existir laxitud articular, el choque repetitivo de la cabeza femoral con el acetábulo provoca erosión y degeneración del cartílago. Igualmente , en perros adultos afectados de displasia, la disminución de ejercicio físico será beneficioso durante las crisis de dolor. La natación es una excelente alternativa, ya que ayuda a mantener el tono muscular del animal, liberando la articulación de las cargas biomecánicas. Al igual que acontece en el hombre, el frío y la humedad exacerban el dolor articular producido por la osteoartrosis.

La sobrealimentación causante de un crecimiento desmesurado predispone a la D.C , por la desproporción entre masa muscular y estructura ósea. En animales adultos, un exceso de peso conlleva una mayor carga sobre las articulaciones . Si estas están afectadas de cambios degenerativos, el dolor será mas importante. Las dietas bajas en calorías son un buen instrumento para el control del peso en adultos. La concienciación y cooperación del propietario son indispensables.


TRATAMIENTO MEDICO


El tratamiento médico se basa en el uso de sustancias condroprotectoras y analgésicos antiinflamatorios, las primeras con el fin de retrasar la osteoartrosis y las segundas con el objetivo de aliviar el dolor.

La utilización de los condroprotectores es controvertida, dado que intervienen muchos factores en la aparición de osteoartritis. La respuesta clínica , difícil de valorar , varía mucho de un individuo a otro. Uno de los mas utilizados es una mezcla semisintética de glicosaminoglicanos-polisulfatos obtenidos a partir de tráquea y pulmón bovino .Su efecto se basa en la estimulación de la síntesis del ácido hialurónico por los condrocitos articulares. Similar acción se atribuye a los sulfatos polisacáridos obtenidos de cartilago bovino y médula ósea.

El dimetil-sulfóxido, bioproducto de la industria papelera, actúa frenando las vías inflamatorias.Se utiliza de forma tópica.

El ácido hialurónico componente del líquido sinovial, obtenido de cresta de gallo, incrementa la lubricación articular. Se utiliza con inyección intraarticular.

Los derivados de colágeno hidrolizado basan su acción en la protección de los condrocitos frente a la erosión articular.

En cuanto a los antiinflamatorios no esteroideos - ANE- , el mas utilizado en Veterinaria por su eficacia y bajo coste es la aspirina. Aunque la dosis recomendada es de 25 mg./ Kg./ 8 h., muchos perros displásicos responden a dosis de 10 mg./Kg./ 12 h.

Otros ANE utilizados son :

Carprofén a dosis de 2 mg./ Kg./12 h.

Fenilbutazona a dosis de 5 - 10 mg./Kg./8 h.

Ibuprofen a dosis de 5 mg./Kg./24 h.

Flumixin meglumine a dosis de 1 mg/.Kg./24 h.

Las dosis son orientativas, y el fin que debe perseguirse es dar la mínima dosis en la que la calidad de vida del animal sea aceptable.

Los corticoides solo deben administrarse como último recurso en animales que no responden a los ANE.

Generalmente se administra prednisona a dosis de 1 mg./Kg./12 h. durante tres días, seguido de la misma dosis cada 24 horas tres días más y después días alternos. Debe evitarse la aplicación intraarticular de corticoides.

Al igual que ocurre con los condroprotectores, la respuesta de los animales displásicos a los antiinflamatorios es muy desigual, ignorándose el porqué.

Los efectos secundarios de los antiinflamatorios administrados durante un periodo de tiempo largo pueden ser nefastos : gastritis, úlceras, perforación gástrica, etc.

Se ha demostrado que la cimetidina no previene la ulceración gástrica secundaria a la administración de antiinflamatorios. El omeprazol reduce la gastritis inducida por dichos medicamentos, pero no cura las úlceras existentes. El misoprostol es efectivo no solo en la prevención de úlceras, sinó también en la curación de las mismas. La dosis recomendada es de 2 mg./Kg./8 h.

TRATAMIENTO QUIRURGICO


Las técnicas quirúrgicas en el tratamiento de la D. C. van encaminadas a suprimir el dolor o a corregir malformaciones articulares. Existen diversas opciones quirúrgicas en función de la edad y del grado de desarrollo de fenómenos artrósicos.



Pectinectomía

El músculo pectíneo actúa como adductor ( hacia adentro ). La contracción del mismo en una cadera displásica predispone a la subluxación de la misma e incrementa el dolor. La miotomía o tenotomía del pectíneo es una intervención fácil que consigue un efecto antiálgico a corto plazo, pero que no modifica en absoluto la progresión de los signos de osteoartrosis. La mayoría de los pacientes vuelven a mostrar signos clínicos en un futuro mas o menos próximo, en función de la edad y de los cambios degenerativos de la articulación en el momento de la cirugía. La pectinectomía no se puede considerar como una alternativa a las osteotomías correctivas en animales jóvenes, pues aunque disminuye temporalmente el dolor, los cambios artríticos siguen progresando, lo que puede impedir una posterior osteotomía correctiva.



Osteotomía femoral

El ángulo fisiológico cérvico-diafisario ( formado por la cabeza y cuello femoral con la diáfisis femoral) es de 148 º en el perro . El ángulo normal de anteversión es de 31º . Un incremento de dichos ángulos es la causa de la displasia femoral, que afecta sobretodo a razas gigantes. La sección del fémur en forma de cuña a nivel intertrocantérico o subtrocantérico, seguida de la colocación de una placa acodada, incrementa el área de contacto de la cabeza femoral con el acetábulo y disminuye la laxitud articular. Está indicado en animales jóvenes de 6 a 12 meses de edad, con la condición de que no existan cambios degenerativos. La displasia femoral es menos frecuente que la acetabular, por lo que la osteotomía femoral se practica pocas veces.


Osteotomía Triple

Es el tratamiento de elección en animales jóvenes que presentan displasia acetabular.

La triple sección de los tres huesos del coxal : pubis, isquion e ilion, liberan la parte acetabular de forma que se pueda reorientar y fijar con una placa de osteosíntesis rotada 30 o 45º con el fin de lograr una mayor congruencia del mismo con la cabeza femoral, disminuyendo la laxitud articular y así evitar las lesiones degenerativas de la articulación. El candidato ideal para una osteotomia triple de cadera es el animal con displasia acetabular, de 6 a 12 meses de edad, que presente laxitud articular y signos clínicos de dolor : cojeras, dificultad de levantarse..., y sin signos radiologicos de osteoartrosis.



Artroplastia

La exéresis del cuello y de la cabeza femoral solo debe utilizarse como último recurso. El fin que persigue es suprimir el dolor, eliminando la articulación. La recuperación funcional no es del todo satisfactoria en perros de mas de 25 Kg. La intervención debe realizarse en animales que hayan completado el desarrollo, ya que en animales jóvenes la reacción perióstica puede neoformar hueso en el lugar de la osteotomía y producir dolor. En todo caso, la operación se reserva para los animales displásicos con osteoartrosis importante y que no responden al tratamiento médico, antes de que desarrollen una atrofia muscular severa.


Prótesis total

La sustitución de la articulación de la cadera en animales con osteoartosis por una prótesis es una técnica cada día mas empleada. Generalmente se utilizan prótesis cementadas que mediante un sistema modular permite adaptarse a los diferentes tamaños de perros. Una correcta selección del paciente y una técnica cuidadosa proporcinan un alto porcentage de éxitos en perros adultos con disfunción por displasia de cadera. La intervención debe realizarse una vez el animal ha completado el desarrollo no existiendo límite de edad. Está especialmente indicado en animales de razas grandes y gigantes(+ 25 kg.) ya que responden peor a la artroplastia.



PAUTAS PARA REDUCIR LA INCIDENCIA DE DISPLASIA


- Solo utilizar como reproductores animales con la clasificación A o B de displasia

- No utilizar como reproductores animales con laxitud articular precoz ( signo de Ortolani)

- Practicar radiografías cada 6 meses hasta los 2 años de edad a los animales destinados a reproducción con el fin de controlar estrechamente la evolución de la cadera.

- Informarse de la clasificación de displasia de los padres y abuelos de los animales que van a utilizarse como reproductores.

- Informarse también de la clasificación de displasia de los descendientes.

- Elegir reproductores provenientes de camadas en el seno de las cuales el número de animales displásicos sea inferior al 75%. Un animal con las caderas perfectas pero proveniente de una camada con hermanos displásicos es menos fiable que otro animal con caderas perfectas pero con hermanos de camadas libres de displasia.

- Utilizar solo como reproductores los animales que proporcionen descendientes con una tasa de displasia menor a la media de la raza.

- Utilizar reproductores en los que el estado de las caderas sea mejor que el de sus padres, y mejor que la media de la raza.

- Evitar una sobrealimentación durante la época de máximo desarrollo, de 3 a los 8 meses de edad. Si el peso del animal sobrepasa el aconsejado es mejor restringir la dieta de cachorro que sustituirla por una de menos proteínas, como podría ser una dieta para adultos.

- Evitar ejercicios exagerados en los animales en crecimiento con el fin de no incrementar la laxitud articular.

Dado el carácter poligénico y multifactorial de la dislpasia de cadera , este protocolo podrá ayudar a reducir la incidencia de la misma pero no la eliminará.